Las redes sociales como fuente de noticia para los periodistas

Hoy comparto aquí el artículo que escribí para el blog de Tapas & Tweets como preparación de la apertura de la nueva temporada de este evento pionero y de gran calado en la Sevilla 2.0.

Espero que os resulte de interés.

Desde hace un tiempo a esta parte hemos venido experimentando un curioso fenómeno que ya es motivo de estudio, o al menos debería serlo, en las facultades de periodismo. Me refiero a la cada vez más pródiga costumbre de utilizar las redes sociales, especialmente Twitter, como fuente de noticia para muchos periodistas en los medios de comunicación más importantes.

Creo que no soy el único que piensa que el periodismo atraviesa una profunda crisis desde hace años. Una que promueve la tendencia de la ley del mínimo esfuerzo entre los periodistas. ¿Qué se hizo de aquello tan apasionante como la investigación y documentación?Hoy en día parecen una panacea de un pasado remoto. La ley imperante es la de producir contenidos “noticiables” en masa. Para lograrlo vale todo, aunque eso implique ir en contra de las propias normas del periodismo y de su ética.

Hace unos años sufría en mis propias carnes el efecto desastroso que tuvo una noticia publicada en un medio nacional de primer nivel. Su información era completamente falsa y dañina para mi empresa. Al llamar al periodista, se excusó diciendo que había visto la noticia en una web inglesa y que la había dado por buena. No había intentado contrastarla, no había investigado la credibilidad de la fuente ni consultado otras para poder tener una perspectiva global de la misma. El resultado, una noticia errónea que, a pesar de publicarse en Internet varias rectificaciones y disculpas, su daño ya era imposible de evitar.

Lo que vivimos hoy en día es una magnificación de este tipo de situaciones. Ahora los periodistas dan por buena cualquier información que leen en redes sociales como Twitter y Facebook. No es raro que en las ediciones digitales de El País o El Mundo, entre otros medios nacionales, encontremos noticias del estilo “Tal famoso ha dicho tal en su Twitter”. Si ya existía un gran riesgo de meter la pata cuando solo se buscaban “noticias frescas” en webs de Internet, imaginaros ahora con medios tan masivos como Twitter.

Ojo, que no estoy diciendo que sea un error usar las redes sociales como fuente de noticia. Lo que quiero decir es que su uso implica un riesgo más elevado de llevar a equivocaciones. Las redes sociales deben entenderse como unas herramientas muy útiles, pero que también requieren un mayor nivel de análisis. El buen periodista, antes de tomar por cierta una información que lea de Twitter, aunque aparentemente provenga de una fuente de primer nivel (por ejemplo un Tweet de la cuenta oficial de un famoso cantante), debe contrastarla e investigar la información antes de lanzarse, cual hiena, a publicar la noticia, azuzado por la avidez de ser el primero que se haga eco y poder rellenar espacio en el periódico.

Aquí entramos en el meollo del asunto, una de las principales causas de caer en estos fallos que tanto daño están haciendo al periodismo y su relación con los medios sociales. Primar la cantidad sobre la calidad, es una fórmula que se ha demostrado una y otra vez que no funciona a medio-largo plazo. Al final, tan solo consigue minar y hacer perder la credibilidad del medio, producto o lo que sea que queramos promover. Y es que parece que algunos periodistas hayan perdido la facultad de discriminar entre qué es noticia y qué no. Si no, no se explica por qué encontramos algunas declaraciones de personajes famosos en Twitter como titulares de noticias, sin ser realmente noticiables.

Puede que esta avidez por usar las redes sociales, Twitter especialmente, como fuentes de noticia, venga dada por el sentimiento de competencia que sienten algunos medios hacia los usuarios normales. Esto es así debido a que Twitter permite que cualquier usuario pueda ser fuente de información, y que su voz sea oída al instante por miles de personas. Los periodistas han sido testigos de como en estos últimos meses infinidad de ciudadanos anónimos han logrado informar mejor que ellos sobre las últimas tragedias, como la sucedida en Japón tras el terremoto y el tsunami.

De esta manera, una de las prácticas cada vez más habituales es la de incluir comentarios de usuarios de Twitter en las noticias. Esto es una espada de doble filo. Por un lado, es un punto muy interesante al permitir la interactividad de los ciudadanos con los medios de comunicación. Por el otro, se puede estar dando publicidad y veracidad a un comentario que no esté fundamentado.

Sea como sea, está claro que este es un fenómeno que va a ir a más. Los periodistas debemos reflexionar sobre como hacer uso de las redes sociales. Bien utilizadas pueden llevar al periodismo a un nuevo nivel de inmediatez e interacción con los ciudadanos jamás conocido. Mal utilizadas tan solo lograrán minar cada vez más la figura de los medios de comunicación hasta el punto de que dejen de tener sentido tal como los conocemos hoy en día. La respuesta la tenemos todos, periodistas y usuarios. Ahora, más que nunca, tenemos el poder y los medios para decidir cuál es el camino que queremos tomar.


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